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[ La película ] - [ La novela ] - [ El autor ]

   por Nemes

Solaris
Stanislaw Lem
Ediciones Minotauro
12/2000
240 p. ; 20x12 cm
8,09 €
84-450-7355-9

   Las personas no nos comprendemos. Nuestra comodidad, nuestro egoísmo o, simplemente, nuestro miedo a aquello que es distinto impiden un total entendimiento con aquellos que nos rodean; personas como nosotros, con problemas como los nuestros. Otras veces no podemos. Se imponen barreras idiomáticas, culturales, sociales, económicas, generacionales, culturales. La comunicación se llena de una especie de estática.

   Si ni siquiera podemos comprendernos a nosotros mismos, ¿cómo podríamos hacerlo, si se diera el caso, con un ser que no es humano y que ni siquiera percibe la realidad del modo que lo hacemos nosotros?

   He aquí una fábula sobre criaturas que no comprenden a pesar de desearlo…

   Alejado de acciones trepidantes o de excesos tecnofílicos, Stanislaw Lem se ha valido a lo largo de su obra de los elementos propios del autor de Ciencia Ficción y de sus instrumentos para emitir un profundo análisis (y la mayoría de veces una descarnada critica) al ser humano. En sus robots, extraterrestres y civilizaciones alienígenas se nos revelan, como a través de un grotesco espejo, las carencias, fallos e iniquidades del hombre: tanto de la sociedad como de los individuos que la conforman.

   Solaris no es una excepción a la regla. Abandonando el tono satírico y de un cierto humor desesperado que desprenden sus fábulas sobre robots o las aventuras de Ijon Tichy, adopta un tono árido, gris, serio y muy frío para narrarnos una historia que, con un importante componente de terror psicológico, viene a ser una seria crítica sobre las relaciones humanas y el método científico, un profundo análisis sobre el fenómeno de la comunicación, y también una advertencia. Tomando al ser humano como medida de todas las cosas solo se puede llegar, en el mejor de los casos, a una comprensión deficiente del universo. Y en el peor, a una total y completa incomprensión.

   Chris Kelvin llega a la Estación Solaris, un complejo científico que orbita alrededor de un lejano y extraño planeta con el mismo nombre, a bordo del Pometheus (bautizada así en honor a la figura mitológica que regaló el conocimiento al hombre y fue castigada por ello. Una fina ironía de Lem teniendo en cuenta el desarrollo posterior de la historia) con la intención de sustituir a uno de los miembros de la tripulación que ha muerto en extrañas circunstancias (Snaut) y sumarse a los dos restantes: Sartorius y Gibarian. A su llegada se encuentra con un panorama que no preveía: todo indica que Snaut se suicidó, Gibarian parece aterrado y al borde de la locura, y Sartotius vive aislado en su laboratorio sin prácticamente salir de él. Pero hay alguien más en la estación espacial. Unas extrañas presencias fantasmales: un niño y una desnuda mujer negra que se pasea por los pasillos de la nave.

   Tras las primeras páginas queda bastante definido lo que será el tono general de la novela y su ambientación: la claustrofóbica atmósfera de la Estación Espacial, la frágil cordura de sus habitantes, la afilada paranoia que te obliga a volverte y mirar a tus espaldas pues, por estúpido que parezca, en medio del vacío cósmico, permanece la sensación de que no se estás solo, de que hay alguien más... También quedan presentados los protagonistas: los tres científicos a la deriva y, ante todo, Solaris, un planeta cubierto de una sustancia líquida que parece tener conciencia propia y que reclama para sí el derecho de ser el personaje principal de la historia tras el segundo capítulo.

   En éste, a modo de interludio, Lem nos regala en un imaginativo ejercicio literario un tratado sobre los estudios de Solaris, tan minucioso y extenso que cuesta creer que los científicos, corrientes de pensamiento, obras capitales y estudios citados sean puramente ficticios. Un ejercicio muy del gusto del autor y que podemos encontrar en sus prólogos a libros imaginarios recogidos en “Vacío perfecto” y algunos de sus relatos, como la bibliografía destrucciana recogida en el primer relato de "Diario de las Estrellas II. Viajes y Memorias”. Este capítulo constituye una velada pero no por ello menos feroz crítica a la comunidad científica, que pretende alcanzar un conocimiento global del universo a partir de puntos de vista humanos, perdiéndose por ello en un mar de incomprensión y despropósito.

   A Kelvin pronto le espera un sorpresivo encuentro con Harey, la que fue su pareja en la Tierra, muerta años antes tras suicidarse, que trae consigo un halo de incertidumbre ¿Quiénes son esas apariciones que cohabitan la estación espacial con los científicos y que parecen haber sido extraídos de sus recuerdos más intensos y dolorosos? ¿Son fantasmas? ¿Son creaciones del planeta para comunicarse con los humanos? ¿Es quizá una nada sutil técnica de guerra psicológica con la intención de ser dejado en paz? ¿Sabe Solaris de los humanos? ¿Los percibe siquiera?...

   Independientemente de las respuestas, Lem consigue crear uno de los seres extraterrestres más complejos y originales de la historia de la ciencia ficción en tanto que, cuantos más datos se obtienen de sus características morfológicas y su actividad más lejos se está de entenderlo. ¿Quién dijo que en toda novela de "primer contacto" (y esta lo es por derecho propio) la comunicación ha de establecerse con éxito?

   Aunque algo queda nítido. Con su aparición, Solaris parece darnos la clave al fallido intento de establecer comunicación y a la vez la solución: pretendemos comprender algo que vas más allá de toda medida humana cuando ni siquiera somos capaces de entendernos a nosotros mismos. Y esta es, creo, una constante en la obra de Stanislaw Lem: la reivindicación del ser humano. El hecho de que primero van las personas, sus sentimientos, su felicidad, su bienestar y después la conquista de la naturaleza y el triunfo del ingenio y la técnica sobre la creación. Después. Pero nunca antes.

   A esto hay que unirle el indudable sentido de la maravilla que exuda y que llega a eclipsar en ciertos momentos los sentimientos de sordidez, frialdad, aislamiento y tensión psicológica que construyen su tono general. Es tal el misterio que supone Solaris y tan increíble lo que experimenta la sufrida tripulación (la descomunal magnitud de las simetríadas y asimetríadas, de los fungoides y mimoides, de la calmada o enfurecida superficie de un planeta viviente) que cuesta no mirar al cielo nocturno y preguntarse si maravillas así existen en realidad. Si llegaremos a verlas aunque no las entendamos.

   Por ello debemos agradecer a Lem que jamás se prostituyera ni se dejara presionar por imperativos editoriales, y no nos haya "regalado" nunca un "Solaris II" o un "Solaris revelada" o una "Saga de Solaris". Personalmente soy de los que prefieren el misterio y el secreto a la explicación minuciosa de todos los comos y porqués. Prefiero que me dejen con el regustillo del "¿que querrá decir?" a verme en la tesitura del "boh...así que significa esto...". Por eso soy un firme defensor de "Pórtico" pero no de "La Saga de los Heechee", o de "A vuestros cuerpos dispersos" y no de "La Saga del Mundo Río". Creo que el sentido de la maravilla brilla doblemente cuando la incógnita y el secreto aun no han sido desvelados.

   Y "Solaris" es de los libros que brilla de una manera especialmente intensa.

 

@2003 Nemes para cYbErDaRk.NeT
Prohibida la reproducción sin permiso expreso del autor

 

2004-04-07 21:17   Mott
Excelente artículo sobre, posiblemente, uno de los mejores libros de CIENCIA FICCIÓN (así en mayúsculas), si no el mejor. Porque como su propio nombre indica, aunque muchos llamémosles "aficionados" parecen ignorar, la ciencia ficción se nutre de dos componentes: la ficción (puesto que generalmente se basa en un lugar del espacio-tiempo desconocido=inventado) y la ciencia. Y no he leído ningún libro anteriormente en el cual el método científico sea llevado a un extremo similar en cuanto a rigurosidad y fidelidad al de Solaris. Ni siquiera en Asimov (aunque la calidad literaria de este último es claramente inferior). Lem demuestra con su profundo conocimiento del método científico y del ser humano, que es un maestro no sólo de la literatura sino también de la filosofía. Lamentablemente, la mayor parte de la gente parece no entenderle, pero en fín, quien prefiera la ficción a la ciencia, que lea fantasía épica... Por lo menos no da que pensar.
2004-03-08 13:53   KesheR
Solaris (libro) me pareció una jodida maravilla que toca profundamente temas tan filosóficos como el hombre y su capacidad de conocimiento o Dios.
Un libro de obligada lectura.
La película... no está mal, siempre y cuando te mentalices de que es una historia de amor...
2003-09-06 14:47   SARTIR
Yo vi la película primero. Luego me hice con el libro. Ami la película me conmovió.. me caló. Quizás porque pude disfrutar de ella sin el peso del volumen. Pero una vez leido el libro me parece una ADAPTACIÓN buena, una preciosa historia de amor. Sí, el libro es más complejo y más completo y ahonda más en otras cuestiones...
La película me encantó y el libro me gustó.
Muy recomendables ambos.
Cuidaos. AVE.
PD: Prometeo era hombre q robó el fuego a los Dioses, y fue condenado a ser encadenado a una roca y ser devorado diariamente por un águila... curándose sus heridas durante la noche.
2003-07-02 22:56   Quanian
Bueno como ahi dicen, me parece que la puesta en escena la hacia yo mismo mejor si me daban la mitad del presupuesto, el cual no creo que sea mucho. Es una lastima porque el libro sin ser algo grandioso era bastante bueno y en una pelicula como la gente podria haberce lucido
2003-06-11 17:26   Spidigonzalez
No estoy de acuerdo con los que dicen al final del libro "¿y eso es todo?". Tal vez debieran releer algún pasaje y pensar si eso es nada, si lo que se trata no es de saber qué es Solaris sino qué somos nosotros (la auténtica rareza del universo). En realidad, en esta genial novela no hay preguntas sin resolver, sino respuestas sin preguntas. Es de lo mejor que he leído últimamente (¿o fue ella quien me leyó a mí?).
2003-05-12 20:56   Fetiller
No he visto la película pero el libro para seros sincero me decepcíonó. El libro presenta puntos de vista no habituales y hechos que te pueden hacer plantear las cosas desde un punto de vista diferente, pero a mi modesto entender parece simplemente un ensayo, no desarrolla las ideas que van apareciendo a lo largo del libro. El concepto de un ser cuyas actuaciones/motivaciones se escapan a nuestro entendimiento por ser demasiado superior a nosotros es bueno, pero no lo desarrolla lo suficiente y se queda en un pequeño apunte. Los personajes podrían ser mucho más profundos y meditados pero otra vez el autor se queda en la superficie al crearlos, la manera como de terminar la novela dejándolo todo totalmente abierto... En fin, en mi opinión creo que el libro globalmente podríamos decir que es bueno pero que se queda corto en la trama y en el desenlace.
2003-05-08 03:43   El_Apamnita
Tan solo una correción, aunque no estoy seguro que sea el lugar indicado; es Gibarian el que esta muerto y no Snaut.
2003-05-01 18:41   JoseMa
También lo he leido tras ver la película y leer la cantidad de alabanzas que tiene el libro y como ponen verde a la película. El libro me ha decepcionado, no está suficientemente desarrollado. No explota la historia. Lo deja todo a medias. No entiendo porque ponen verde a la película de Sodderbergh. En ella por lo menos se desarrollan los personajes y la trama más verosimil de la historia, te hace sentir. El libro es demasiado frio. Tambien creo que el libro está sobrevalorado.
2003-04-28 02:03   M\'Hael
Acabé la novela hace solo 2 noches, y mi primera impresión al acabarla fue: "¿Esto es todo?" Me quedé con las ganas de saber más acerca del Oceano de Solaris, de averiguar el porque de los Visitantes y un montón de cosas más. Me pareción en aquel momento una historia totalmente inacabada e incluso rocé el enfado por el final tan precipitado.

Pero después de meditarlo con la almohada, llegué a la conlcusión que de eso se trata. Estoy de acuerdo con Nemes en que una continuación hubiese destrozado el espiritu de esta novela. Todas las preguntas q me quedaron por resolver al leerme el libro son totalmente intrascendentes. El porq de los visitantes, la esencia de esa forma de vida q es el Oceano, la razón de los mimoides... ¿Y qué mas da? Yo creo q Lem precisamente nos muestra nuestro egocentrismo (o nuestro antropocentrismo). Este egocentrismo q demostramos al intentar comprender desde un punto de vista humano a esta forma de vida q es el Oceano Solarista; y que es la razon por la q nos quedan tantas dudas al acabar la novela.

Me ha parecido un artículo genial, (aunq me parece q hay algun q otro lapsus con los personajes ;) ) . Las reflexiones q nos plantea son muy interesantes, y sobretodo, el punto de vista que Nemes da del intento de comprensión del Oceano me parece muy acertado.
2003-04-25 19:30   Flavia
Si Berkthgar se refiere a la versión de Tarkosvy cuando prefiere no acordarse de la "patética puesta en escena", levanto la mano y digo: no estoy de acuerdo, a menos que tomemos el patetismo en su significado original: lo que es capaz de mover y agitar el ánimo infundiéndole afectos vehementes, y con particularidad dolor, tristeza o melancolía.
En alguna parte leí que a Lem no le gustó la película de Tarkovsky. Bueno, no conozco a ningún buen autor que quede satisfecho con lo que el cine hace con sus novelas. La opinión de Stanislaw es, pues, la de una madre que se queja de su nuera, porque no ha tratado a su hijo como ella soñaba.
Ahora que si Berkthgar se refiere a la nueva versión cinematográfica (la gringa), sugiero cambiar el calificativo de "patética" por "desgraciada" (carente de gracia).
En cuanto a la novela propiamente dicha, concluyo que Nemes leyó otra novela, acaso algún capítulode Si una noche de invierno un viajero, de Calvino. ¿O soy yo quien leí otra cosa? La novela no habla de la comunicación entre los seres humanos, habla del ser y la nada de Sartre. ¡Pero qué flojera explicar lo que el francés y el polaco ya plasmaron de manera maravillosa!
2003-04-24 10:58   Berkthgar
Bien,la novela es muy buena, me enamoró la manera que el autor trata algo tan interno de una persona como pueden ser sus miedos. Pero... no quiero ni acordarme de la patetica puesta en escena de la pelicula...
2003-04-13 20:24   roberuto
increible,me parece consizo y abarumador la forma tan determinante de la novela..escapa a todas las clasificaciones..es un argumento muy cargado de ficcion y de talento me encanta...los sentimiento tan bien llevados dan muestra de la maestria de su capacidad.
2003-04-13 20:21   vorkosigan
Es un magnifico articulo que transmite de manera casi perfecta la impresion de la novela. Una obra muy inquietante y sugestiva. Un planeta en el que el unico temor viene de nosotros mismos...
2003-04-12 16:35   cebra
Solaris no es mi libro preferido de Lem (donde este Ijon Tichy) pero, es cierto que, como dice el articulo, plantea una serie de ideas filosoficas de una gran complejidad e importancia y da unas respuestas poco gratas pero bastante certeras. Y, desde luego, es un placer leerlo sabiendo lo mala que es la peli. Y eso me lleva a una pregunta ¿cuanta gente que no lee solo conocera a Lem gracias a la peli de las narices? Y eso me lleva a una reflexion particular ¿como narices se las apañan con la vida los que no leen? En fin, espero que Lem me lo explique en otro de sus libros un dia de estos.
2003-04-11 23:07   Chip
Estupendo artículo. Resume bastante bien todas las mismas impresiones que tuve al leer la novela, coincido plenamente. Solaris es perfecta al mostrar que las incógnitas que encerramos dentro de nosotros mismos son tan grandes como las que nos pueda plantear el universo de ahí fuera.