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   Por Josep Andreu

   Nota previa

   Las opiniones expresadas en este ensayo son exclusivamente mías. Tras analizar la obra de Tolkien y las fuentes de inspiración reconocidas por él mismo, así como otras que considero evidente que le influyeron, he llegado a una serie de conclusiones sobre las fuentes de la creación tolkieniana que expondré a continuación. Ello no quiere decir que Tolkien llegara de forma consciente a estas asociaciones. Eso sería alegoría, y es bien conocido el profundo desagrado que ésta le provocaba. Más bien, las fuentes mencionadas formaban parte del amplísimo bagaje cultural de Tolkien así como de sus esquemas mentales, y pasaron de modo NO consciente de ahí a la letra escrita.

   Por supuesto, se incluyen spoilers de El Señor de los Anillos, El Hobbit y El Silmarillion, aunque alguien dispuesto a tragarse este artículo seguro que los ha leído. Avisados quedáis.

   Y, naturalmente, puedo estar equivocado. Pero eso es lo bonito de las discusiones civilizadas entre humanos...

   El Autor

 

J. R. R. Tolkien

 

   John Ronald Reuel Tolkien (JRRT) nació en Sudáfrica en 1892. Su familia, sin el padre, se embarcó para Inglaterra en 1895, y poco después recibían la noticia de la muerte de éste en África. Los Tolkien se establecieron en Sarehole, un pueblecito cerca de Birmingham. Mabel Tolkien se encargó de la educación de su hijo, enseñándole incluso latín y griego. El pequeño JRRT leyó mucho: le gustaban George MacDonald, W. Morris y A. Lang, y NO le gustaban Andersen, L. Carroll y los hermanos Grimm. Más tarde se entusiasmó con G. K. Chesterton, H. Belloc, H. G. Wells y otros escritores fantásticos contemporáneos y, muy especialmente, con la obra de Malory y las leyendas artúricas.

   En 1900, la madre de JRRT se convirtió al catolicismo, y sus hijos la imitaron. En aquella época los católicos eran vistos con gran recelo y esto tensó las relaciones con el resto de la familia, de la que dependían para su sustento. Poco después ganó una beca para la escuela Rey Eduardo VI, y tuvieron que mudarse a Birmingham. En 1904 muere Mabel Tolkien y los Tolkien quedaron al cuidado de un sacerdote católico amigo de la familia, el padre Francis Xavier Morgan. Con él y su hermano hizo un viaje a Gales, donde descubrió una de las pasiones de su vida: el galés.

   JRRT resultó ser un excelente estudiante. Al volver de Gales empezó a estudiar por su cuenta el galés, el anglosajón y el galés medieval. Dos de sus profesores advirtieron esto, y le iniciaron en el estudio sistemático de la lengua y literatura anglosajonas y en la crítica literaria. A los dieciséis años, dominaba el latín, el griego y el anglosajón antiguo. A esa edad se enamoró de Edith Mary Bratt y, pese a que la familia de ella les prohibió el noviazgo durante muchos años, JRRT jamás amó a otra mujer. Por esa época, empezó a estudiar español como muestra de respeto al padre Morgan, la mitad de cuya familia era española.

   Al acabar la secundaria, ganó una beca en Oxford. Como premio, el padre Morgan llevó a los hermanos Tolkien de vacaciones a Suiza, donde intentaron escalar un pico de los Alpes sin éxito. Más adelante, la escalada frustrada se transformó en la ascensión al Caradhras, y las excursiones se convirtieron en los viajes de El Hobbit y ESDLA.

   Tras graduarse con honores en Oxford, JRRT se alistó en el ejército. Antes de partir para el frente se casó con Edith Mary Bratt, que se había convertido a instancias suyas al catolicismo. Parece ser que Edith Mary jamás fue una católica tan ferviente como su marido, y en privado los Tolkien discutieron a menudo sobre el tema. Tolkien convirtió su propia historia personal con su esposa en la historia de Beren y Luthien (aunque sin las discusiones, claro), y también en la de Aragorn y Arwen. El paralelismo es aún más estrecho si consideramos que tanto Tolkien como sus personajes perdieron a sus padres a edad temprana, mientras que Edith Mary, Arwen y Luthien eran de más edad que sus parejas.

   En Francia, participó en la ofensiva del Somme, en la que murieron más de 600000 soldados. JRRT salió ileso, pero en octubre de 1916 contrajo la fiebre de las trincheras. Tuvo que guardar cama durante muchos meses, en los que empezó a escribir El Silmarillion, y jamás volvió a estar en condiciones de ir a un batallón de combate. Pese a que se recuperó, la experiencia marcó a JRRT de por vida.

   En 1918, JRRT empieza su carrera docente como profesor de inglés, y director junior en el Oxford English Dictionary. Por esa época, se había convertido en un verdadero políglota. Podía hablar, escribir o leer muchas de las lenguas románicas, el anglosajón, galés, finés, islandés, germánico, germánico antiguo y otras. En 1921, JRRT se traslada a la Universidad de Leeds, de donde se marchó para ocupar una plaza como profesor en Oxford. No obstante, el cargo no daba tanto dinero como lo que cabría suponer. Debido a sus muchos gastos (por aquel entonces tenía cuatro hijos) tuvo que realizar trabajos extra, como corregir exámenes finales. Fue precisamente corrigiendo exámenes cuando, en el verano de 1928, se encontró con una página en blanco y escribió en ella una frase, que con el tiempo se volvió célebre: "En un agujero del suelo vivía un hobbit".

   El resto es historia...

Fuentes de Tolkien

   Todo autor proyecta en su obra sus creencias, sus opiniones, sus filias y fobias. En el caso de Tolkien, las fuentes de su obra se encuentran fácilmente en su biografía.

Su amor por las lenguas

   Tolkien tenía un verdadero amor por las lenguas. Por casi todas las lenguas. Lo que le motivaba no era su utilidad práctica, dado que sentía un gran afecto por el galés y, sin embargo, no le gustaba mucho el francés; lo que le inducía a estudiar y aprenderlas era más bien un amor por las palabras y las lenguas en sí. Para él, su importancia iba más allá de la que normalmente otros les conceden, y en alguna ocasión declaró que creó su obra para proporcionar un mundo en el que pudieran existir sus idiomas. Para Tolkien, el nombre era primero, y todo lo demás venía después. Como dice el Evangelio según San Juan "En el principio era el Verbo, y el Verbo estaba en Dios, y el Verbo era Dios" (verbo tiene aquí el sentido de palabra, como en el latín verbum)

Su profunda fe católica

   Tolkien era católico hasta la médula. Tenía que serlo, puesto que no abandonó su fe en una época en que ser católico en Gran Bretaña era algo MUY mal visto. Evidentemente, ha habido muchos otros autores católicos contemporáneos, pero pocos en los que sus creencias tuvieran tanta presencia en su obra.

Su interés por las leyendas

 

Kalevala

 

   Empezando por las leyendas artúricas y la literatura anglosajona medieval, con Beowulf a la cabeza, Tolkien fue siempre un entusiasta de las leyendas y de los "cuentos de hadas". No obstante, y dado que no le gustaban ni Andersen ni los hermanos Grimm, su concepto de lo que es un cuento de hadas difiere notablemente de lo que habitualmente se entiende como tal. De hecho, en su ensayo Sobre los cuentos de hadas, niega que estos cuentos tengan un público específicamente infantil, o incluso sean precisamente los niños los que más los aprecien: los cuentos de hadas originales incluían asesinatos, antropofagia, torturas y otros elementos no muy infantiles.

   Así, Tolkien sentía más interés por los Eddas, el Kalevala, la literatura de tema artúrico y las epopeyas medievales que por el "cuento de hadas" con enfoque más infantil. El propio autor deploró más adelante las alusiones a un público infantil incluidas en El Hobbit, y las evitó en El Señor de los Anillos.

   Su amor por las leyendas y la mitología se manifiesta además muy claramente en su estilo de escribir. Tolkien no es un novelista en el sentido más clásico, como podría ser Fielding o Balzac. Es un creador de mitos, y en este sentido está mucho más cerca de los autores del Kalevala o del Edda. Lo que le interesa es contar una historia mítica, crear para Inglaterra esas leyendas que se perdieron en el camino a una sociedad industrial. Las suyas no son tanto historias de personajes como de la comunión entre personaje y paisaje.

Su apego a la Gran Bretaña tradicional

   Tolkien vivió su juventud en una época de una transformación social sumamente intensa, quizá sin precedentes desde la invención de la agricultura. Su infancia en Sarehole, un pueblo sin automóviles, y sin embargo tan cercano a Birmingham, le marcó profundamente Por otro lado, Sarehole era un pueblo tranquilo, sin conflictos sociales, sin segregaciones, situación sin duda muy diferente al conflicto casi explosivo que tenía lugar en Birmingham. Así, cuando la metrópoli se acercaba implacable, Tolkien sintió que el mundo que había conocido se desmoronaba.

   En tales circunstancias, el apego a lo que uno ha conocido frente a lo nuevo es una reacción humana natural, pese a que, considerado objetivamente, lo nuevo pueda ser mejor. Tolkien hizo bien patente su apego al mundo que había conocido en su infancia en toda su obra, hasta el punto de convertir la Comarca, ese casi paraíso en la Tierra, el único al que pueden acceder los mortales, en un retrato de Sarehole.

La creación del mundo mítico

   Tenemos pues a Tolkien como creador (o sub-creador, como diría él) de mitos. Pero los mitos requieren en primer lugar un espacio y un tiempo míticos que precedan a los históricos, pues no pueden ocurrir a la vuelta de la esquina y, de hecho, una parte integrante de muchos mitos, especialmente en el norte de Europa, es la transición de la edad mítica a la época histórica, como veremos después.

   En la cosmografía tolkieniana influye mucho su fe católica. De hecho, la creación de Eä es casi idéntica al relato del Génesis. Tenemos un Dios creador "ex nihilo" (Eru), una estirpe de seres angélicos (los Ainur) y un universo creado únicamente por la voluntad del creador (Eä). También, el método empleado para configurar el Universo es similar al de la Biblia. En ésta es la Palabra de Dios la que crea el mundo, mientras que en la Ainulindalë Eru crea el mundo a partir de la música de los Ainur diciendo simplemente: "¡Eä! ¡Que sean estas cosas!". Por tanto, y pese a su poder, los Ainur no pueden crear verdaderamente, mientras que Eru sí.

   Igualmente, tenemos el origen del mal no como un principio separado e independiente del bien, como sería el caso del maniqueísmo persa o la antigua religión nórdica, sino como una ausencia, una perversión del bien, concepto típicamente cristiano. Así, Melkor, como Satán, es una criatura que debe su existencia al Creador, pero que se rebela contra él para poder ocupar su lugar: el trono de Dios en la Biblia, la capacidad de crear en la Ainulindalë. Melkor desea obtener aquello que es propio de Ilúvatar, en principio para un buen fin (incrementar la gloria de Eru y llenar el Vacío de criaturas conscientes), pero acaba obedeciendo sólo a su propio deseo de someter el mundo a su voluntad y a su envidia de los dones que Eru concede a sus hijos (los Eldar y los hombres), del mismo modo que según la tradición Satán se rebeló contra Dios porque éste le dio al hombre el poder de dar nombre a los animales y a las cosas. Sin embargo, a diferencia del relato bíblico en el que Dios y los ángeles permanecen normalmente fuera del mundo, en la mitología tolkieniana los Ainur entran en el Universo y se convierten en Valar y Maiar.

 

El Silmarillion

 

   La semejanza de los Valar y los Maiar con los panteones de la antigua religión nórdica es a todas luces evidente. Así, Manwë, el líder de los Valar, es un dios del aire del mismo modo que Odín/Wotan. Odín tiene su trono, Hlidskialf, desde el que puede ver todo el mundo, mientras que Manwë tiene su trono en Taniquetil, desde el que puede ver "más lejos que otra mirada alguna". El paralelismo se extiende a sus consortes. Tanto Varda como Frigga son divinidades aéreas, y ambas son las únicas que pueden acompañar a sus respectivos esposos en su elevado trono. Por supuesto, el paralelismo no es exacto: Odín es pendenciero e irascible en ocasiones, y Frigga es intrigante y maquinadora, rasgos que Manwë y Varda no comparten, pero hay que tener en cuenta siempre que Tolkien NO recreó la mitología pagana, sino que de ella empleó aquellos elementos que le convenían, y que los Valar en la mitología de Tolkien más que dioses son aspectos de un Dios único.

   Existen otros paralelismos entre el panteón nórdico y los Valar, que no desarrollaré demasiado por no aburrir al lector. Está por ejemplo el caso de Idun/Yavanna. Idun es una diosa de la vegetación y la primavera, y con sus manzanas mantiene Asgard del mismo modo que Yavanna con sus árboles crea la luz que ilumina Valinor. O Hermod, el mensajero de Odín, que en carácter e incluso en nombre es parecido a Oromë, el mensajero de Manwë. Igualmente notable es que haya varios Ainur que rigen el mar y corresponden a sus diferentes manifestaciones (como fuente de vida y como agente de destrucción) al igual que en los mitos nórdicos. Así, tendríamos los paralelos entre Ulmo y Niörd por un lado, como los aspectos más beneficiosos del mar, y Osse y Egir, como el aspecto destructivo del mismo mar.

El mundo y sus habitantes

 

Valinor - Ted Nasmith

 

   A semejanza del Edén bíblico, el mundo que encuentran los Valar al establecerse en Arda es inmaculado, sin defecto, sin pecado. Como muestra de esto, la distribución de los continentes de Arda es al principio simétrica, y gracias a las lámparas de los Valar reina un día perpetuo en el que los animales y las plantas (creaciones de Yavanna) crecen. Pero como el Edén cristiano, Arda tiene su serpiente. Melkor derriba las lámparas de los Valar y altera la faz del mundo para siempre. Arda inmaculada ha dejado de existir, y el mal ha empezado a dejar su impronta en el mundo, al igual que en el Génesis. En el Kalevala encontramos algo parecido en la tala de la encina que tiene atrapados al Sol y a la Luna: se prepara el mundo para los hombres, si bien los finlandeses paganos no veían este acontecimiento tan negativamente como los judíos, y ello se refleja en que la caída de la encina es ocasión de gozo, más que de tristeza.

   De esta manera, Arda queda manchada, pero los Valar persiguen a Melkor hasta que éste se ve obligado a ocultarse bajo tierra, se retiran al Oeste y crean un paraíso: Valinor. La semejanza de este relato con la rebelión de Lucifer y su caída es evidente. Igual que en la Biblia, el Edén pasa de ser la totalidad del mundo conocido por las criaturas de Eru/Dios a ser sólo un lugar sin tacha dentro del mundo.

   Y es en ese rincón donde van a vivir los Hijos de Ilúvatar, los Elfos, cuando los Valar los guían hacia el Occidente. Según afirma Tolkien, los Elfos son los más hermosos y poderosos de los Hijos de Ilúvatar, pero les falta el don de poder elegir su destino libremente que Eru da a los hombres. Pero en el universo de Tolkien, como en el judeocristiano, el libre albedrío implica la Muerte. Así pues, los Elfos son similares a Adán y Eva antes de su pecado: inmortales, felices, pero faltos del conocimiento del Bien y el Mal. Por eso Melkor puede corromperlos mediante torturas o hacer que cometan maldades mediante engaños, pero jamás persuadirlos para que acudan a su lado.

   Por otro lado, los hombres son débiles, corrompibles (precisamente por ser libres y poder elegir), pero Eru les da el don del libre albedrío y el de la muerte ("que los mismos Valar envidiarán con el paso del tiempo") y, según se asegura en El Silmarillion, "los Valar declararon a los Elfos que los Hombres se unirán a la segunda música de los Ainur, mientras que Ilúvatar no ha revelado qué les reserva a los Elfos después de que el Mundo acabe". Por tanto, la posibilidad de salvación es algo real para los Hombres, mientras que sólo es una conjetura para los Elfos. Vemos pues que Tolkien retoma el tema cristiano del Hombre como hijo predilecto de Dios, mientras que los Elfos permanecen ligados al Mundo. En esta ligazón y en muchas de sus características, los Elfos de Tolkien son herederos, no de los Elfos de la mitología nórdica, sino de los Tuatha de Danann de los mitos celtas. Los Tuatha son seres altos, hermosos, que habitaron la Tierra antes que los Hombres y los instruyeron. Pero, pese a todo su poder, los humanos los desplazan de su posición de dominio.

 

Travesía de los hielos
Ted Nasmith

 

   Como decíamos, los Valar crean un Edén en Valinor en el que se instalan los Elfos y viven felices. Pero como en el Edén bíblico, se introduce la serpiente. En este caso, Melkor induce a los Noldor a la violencia con palabras insidiosas. Conviene notar que, según El Silmarillion, Melkor habla a los Noldor de las armas, y entonces estos las crean. Podríamos decir que Tolkien considera las armas obra del Diablo; nada raro para quien ha conocido de cerca la I Guerra Mundial. Podría considerarse que al construir las armas, los Noldor ya han caído, pero Tolkien les da el remate final: la destrucción de los Árboles extingue físicamente el paraíso y la matanza de Alqualondë, en un paralelismo casi exacto con la muerte de Abel a manos de Caín, condena a los Noldor a vivir fuera del paraíso que es Valinor. Por otro lado, la caída de los Árboles precede la batalla que marca el fin del mundo conocido hasta entonces de la misma manera que la caída de Yggdrasil precede al Ragnarok. Así, a semejanza de los Hombres, los Noldor caen -también por orgullo- y la maldición que acompaña al juramento de Feänor los persigue mientras vivan, como el pecado original: al final del Silmarillion, los hijos de Feänor no pueden tocar los Silmarils, como símbolo de pureza que son, sin sufrir daño. Pese a ello, Tolkien no les niega a los Elfos la posibilidad de redención al final de la Primera Edad, gracias a Eärendil, el Hombre que se sacrifica para salvar a la Humanidad. Volveremos a encontrar este tema más adelante

   Mientras tanto, Melkor, imitando a Satán, que es el remedador de las obras divinas, crea los Orcos a partir de los Elfos, y los Trolls como remedo de los Ents. Pero de todas sus creaciones, sólo los Orcos tienen vida propia, puesto que esta vida procede de quien está capacitado para crear: Eru. Al obtener el poder de dominar Melkor ha perdido el poder de crear: sólo puede imitar. El conflicto entre ambos poderes será una constante en la obra de Tolkien, y se muestra en el trato muy distinto que recibe el otro intento de crear seres vivos por parte de un Vala: los Enanos, creados por Aulë de la piedra. Su creador no desea sin embargo dominio sobre otras criaturas:"Deseé criaturas que no fueran como yo, para amarlas y enseñarles, de modo que ellas también pudieran percibir la belleza de Eä, que tú mismo hiciste" dice Aulë a Ilúvatar, y se dispone a destruirlas. No obstante, los Enanos han sido creados como un acto de amor, no de ambición, y por ello Eru los acepta como hijos suyos.

 

Ent

 

   El origen de otras criaturas de Arda es más prosaico. Los Ents son fruto de una petición de Michael, el hijo de JRRT, que quería un cuento en que los árboles se vengaran de quienes les hacían daño. Por su parte, Tom Bombadil era un muñeco de madera articulado de su hija Priscilla, que Tolkien hizo crecer hasta constituirlo en un misterio sin solución, debido sobre todo a la voluntad del mismo JRRT de que así fuera. El personaje de Beorn y su habilidad de cambiar de forma están tomados casi literalmente del Bjorn de la saga del rey Hrolf Kraki, que cambia de forma entre un oso y un hombre, y en su ferocidad en la batalla encontramos un eco de los Berserks

   Por otra parte, también es fácil rastrear el origen de los monstruos de la Tierra Media. Ungoliant, Ella-Laraña y las arañas del Bosque Negro salieron de la traumática experiencia infantil de Tolkien con una tarántula en Sudáfrica. Los Trolls son casi idénticos en costumbres y características a los de la mitología nórdica, aunque el convertirse en piedra si les daba la luz del Sol es un rasgo que Tolkien quitó a sus Enanos para dárselo a los Trolls. Los Orcos están obviamente sacados de los Goblins o trasgos, aunque mucho más malvados, adoptando rasgos de la Unseelie Court escocesa (de hecho, los "trasgos" que aparecen en El Hobbit no son otra cosa que Orcos). Los Balrogs los sacó Tolkien de los Sigelhearwan de la tradición nórdica. Los dragones de Tolkien surgieron evidentemente de Fafnir, que a su vez comparte sustrato mítico con casi todos los dragones europeos. Sin embargo, a Glaurung Tolkien lo dotó del carácter de seducción de la serpiente del paraíso, carácter que tiene en menor medida Smaug. Los enormes lobos de Morgoth están tomados directamente de los perros y lobos malignos de la mitología nórdica, que han sobrevivido hasta nuestros días en el Black Dog inglés que ronda los cementerios. Carcharoth, el más señalado de ellos, comparte rasgos de Garm y Cerbero, guardianes de los infiernos en sus respectivas mitologías -Carcharoth vigila las puertas de Angband- y de Fenris, que se come la mano de Tyr -Carcharoth se come la de Beren-.

El héroe

   Tras crear un mundo mítico, un escenario para los mitos, JRRT necesitaba crear un héroe como agente activo. La ligazón entre mito y héroe es extraordinaria, hasta tal punto que originalmente, la sola presencia del héroe bastaba para convertir una historia en mítica. Esto no es extraño ya que los héroes eran originalmente semidioses, lo que contribuía al carácter elevado de sus historias. Como semidioses, compartían sus ansias y anhelos con los humanos, y su carácter arquetípico con los dioses. Los héroes puramente humanos son una invención más tardía, cuando los mitos originales ya resultan demasiado lejanos.

 

La Compañía del Anillo

 

   Ahora bien, y puesto que hay arquetipos distintos, hay héroes distintos. Curiosamente, los caracteres arquetípicos han permanecido relativamente constantes a lo largo de la historia, y ha cambiado únicamente el modo en que se combinan. Ciñéndonos exclusivamente a El Señor de los Anillos, por no ahondar en la tremenda complejidad que supone un mito tan denso y complejo como El Silmarillion, ¿quiénes son los héroes? En mi muy modesta opinión, hay dos héroes muy claramente definidos en ESDLA: Aragorn, y Frodo. Sólo estos dos personajes tienen el protagonismo suficiente (aunque algunos personajes -particularmente Sam Gamyi y Gandalf- sean casi tan protagonistas como ellos) y experimentan el tipo de cambio que normalmente sufren los héroes.

   Como buenos héroes masculinos, tanto Aragorn como Frodo comparten rasgos con divinidades solares. Aragorn es el prototipo del héroe triunfante, del restaurador (como Arturo de Bretaña, que "es uno con la tierra" y restablece la ley y el orden, como Osiris o como el mismo Jesús resucitado). Esta clase de héroes tienen siempre una ligazón con un antepasado mítico (Elendil/Isildur para Aragorn, Uther para Arturo) y algo que los identifica inequívocamente como herederos legítimos (Andúril para Aragorn, Excalibur para Arturo). Sin embargo, Tolkien tomó para Aragorn también elementos de Sigfrido, como la espada rota del antepasado (en este caso Sigmund) que es reforjada y permite al héroe emprender su gran hazaña. La exclusión de Sigfrido como héroe restaurador ha sido intencionada, dado que sus características son más las de un guerrero que las de un rey: su atributo más destacado es su destreza en el combate, mientras que Tolkien da como señal para reconocer al rey su poder curador. Este rasgo sanador ha llegado casi hasta nuestros días con la creencia de que los reyes podían curar ciertas enfermedades simplemente tocando al paciente.

   Por su parte, Frodo es el prototipo del héroe "sacrificial", el que da su vida por el bien de una causa. Aunque Tolkien negó categóricamente que Frodo fuera un alter ego de Cristo, lo cierto es que hay mucho de su figura en él: las heridas, el viaje de padecimiento creciente, el salvar el mundo, pero no para disfrutarlo él... son temas que identificamos como claramente cristianos, pero que en realidad están ya presentes en la figura de Mitra, y antes aún en la de Osiris o Dionisos, lo que hace pensar que este tipo de héroe haya nacido junto con la Humanidad y sea un aspecto más del héroe triunfante, que muere y renace para renovar el mundo, como el sol se pone y sale todos los días.

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@2003 Josep Andreu para cYbErDaRk.NeT
Prohibida la reproducción sin permiso expreso del autor

    

2004-06-10 23:29   Nycteris
En fin ya termine mi memoria y la entrego este viernes. A ver como va me con eso.

A los interesados en mitologia les recomiendo:
Cualquier libro de Joseph Campbell, eminencia sobre el tema, en especial "El Heroe de las mil caras, sicoanalisis del mito" y "El poder del mito" (en dialogo con Bill Moyers. Este ultimo muy interesante ya que toca muchisimos temas, entre ellos el concepto mitologico tras Star Wars (Cambpell fue asesor de Lucas). Al igual que Mircea Eliade, este ultimo con muchisimo material.

A durandal y a Phil Resh, se les interesa les puedo enviar una copia de mi memoria de titulo acerca de Tolkien y las Sociedades Tolkien..

2004-06-04 22:58   eter
Muy interesante, pedazo de artículo.
Analisis objetivo de los heroes desde el punto de vista de ESDLA principalmente. Algunas comparativas son muy reveladoras e interesantes.
2004-03-17 21:43   Comfortably Numb
Bastante completo el artículo, biográfico y muy explicativo, es mucha información.

Saludos.
2004-01-11 23:51   Cyram
La verdad es que me ha parecido realmente interesante el artículo. No creo que se pudiera mejorar. Me ha gustado mucho. ¡¡Muchas gracias por ponerlo!! ;) muy bueno, de veras que si.
2004-01-11 21:22   EridaniX
Enorme. Tan bueno como claro y conciso. A destacar la influencia del catolicismo, que muchos desconociamos, en la obra de Tolkien.
Un saludo.
2004-01-04 02:15   CeNedra
Absolutamente sublime.

2003-11-28 19:31   durandal
Hola a todos, soy cubano, acá en Cuba solo tenemos publicados El hobbit y El señor de los Anillos que han sido éxitos editoriales. Me he quedado encantadísimo sobre lo que diserta este escritorazo sobre Tolkien. Enhorabuena!!! Soy graduado de LETRAS de la Universidad de acá e investigo a Tolkien. Si cualquiera de los interesados en las temáticas tiene cosas que aportarme por favor escriban, en mi país carecemos de esas publicaciones importantes. ronald@csh.uo.edu.cu

Ronald
25 años
Cuba
2003-11-26 10:51   Phil Resch
Hola a todos, y gracias por los elogios.

Para los interesados en mitos, os aconsejo este enlace:

www.myths.com/pub/myths/myth.html

Que contiene montones de enlaces a mitologías de todo tipo.

2003-11-25 14:08   Harabek
A mis ojos un muy buen articulo, tanto por la referencias a mitos externos ocmo por lo comentado sobre la obra en si.

Por cierto alguien sabe de alguna pagina web sobre mitos o un buen libros donde vengan, es que como dubhe tambien ha dicho con este articulo me han dado ganas de saber más sobre leyendas y seres fantasticos.
2003-11-25 02:41   dubhe
Vaya! Además de leer lo que me falta de Tolkien me han entrado ganas de profundizar más en mitologías variadas. La bibliografía que muestras me interesa. Si fuera una hora más normal iría corriendo a la biblioteca...
2003-11-23 21:16   cebra
Este es el articulo que a mi me habria gustado escribir... si supiera tanto del tema como Josep, algo realmente dificil. De lo mejor que he leido sobre Tolkien incluido a "clasicos reconocidos" como Shippey, Carpenter o Pierce. Ojala que Jackson hubiese contado con Josep para hacer las pelis, seguro que las cagadas hubieran sido menores.
2003-11-19 20:41   Nycteris
El articulo esta conciso y claro como pocas veces he visto. Me gustaria contactar al autor a fin de pedirle permiso para citarlo en mi memoria de titulo que justamente trata del tema (aunque este es solo una parte). Concretamente es una etnografia a la Sociedad Tolkien que hay en mi pais, Chile.

Como detesto personalmente el copypaste me parece que esta es la forma de hacer las cosas.. Agradeceria que me contactara por mensaje privado..
2003-11-11 07:16   alwar
Excelente artículo Phil, quedé impresionado de lo bien que conoces la obra de Tolkien y mejor dicho los antecedentes. Algo ya se habia discutido en el post de fantasía pero tu nos diste una visión mas amplia del tema, ojalá algunos se animen a entrar al post a ampliar mas

Me hubiera gustado que ahondaras más en el tema del anillo de los nibelungos, pero aun asi me pareció muy buen análisis. Yo estoy preparando un pequeño ensayo sobre el anillo de los nibelungos de wagner, aunque no se si cyberdark sea el foro adecuado para ponerlo, si no pues lo pondré en mi página personal.

Felicidades, que bueno que haya gente que le guste escribir cosas interesantes.
2003-10-31 20:12   odrade
un articulo absolutamente impresionante, se nota que esta currado y te enseña todo lo que quieras saber sobre Tolkien y sus obras, e incluso un pelin mas
2003-10-31 09:22   Antares
Un delicioso articulo, ameno y muy educativo, me divirtio mucho leerlo.
2003-10-31 00:26   Nicole
Me ha gustado mucho el artículo, y lo encuentro muy completo e informativo. También muy trabajado.
Gracias, ha sido un placer leerlo y un placer aprender leyéndolo :)
2003-10-30 03:44   Kronos
Ecxelente tu analisis, a mí me habían dicho que Tolkien en sus cuentos le ponía ciertos matices Cristianos, no tenía idea de que fuese un profundo Católico, yo también lo soy.
A mí precisamente me habían dicho que muchas de estas novelas siempre tocaban cosas completamente contrarias a la Fe Crisitiana...
Pero veo que esas son opiniones de personas ignorante, carente por completo de concomientos, históricos, mitologícos, etc....

Voy a ver si me consigo esos benditos tres libros, para leer la saga de Tolkien
2003-10-29 22:59   Kraken
Felicitats nen, t'hi has lluit.

Con el bagaje que tienes y tu biblioteca tendrías que pensar en realizar más artículos... tal vez alguno sobre Terry Practhett? ;-)
2003-10-29 11:40   Dybbuk
Un muy buen artículo, muy bien narrado, detallado y curioso. Se nota que hay un gran trabajo de investigación detrás.
Además de ciertas curiosidades que no conocía, y que considero muy interesantes, me gustó sobre todo la segunda parte, me pareció la más trabajada.
2003-10-29 02:23   Runa_Oscura
un tremendamente sesudo analisis, digno de cualquier revista especializada, y con mayor razon de esta pagina, tremenda la forma en que se establecen las relaciones y se esclarecen algunas (a falta de mejor palabra) metaforas, obligado para cualquier Tolkeniata que se precie de serlo... yo no lo soy, pero eso no quita que el articulo me halla dejado llorando y de rodillas...

amen
2003-10-29 00:51   vorkosigan
¡Casi me he quedado sin palabras!, con la boca abierta si..
Me he quedado maravillosamente encantada con un "pezazo" de articulo impresionante. Enhorabuena
2003-10-28 18:16   db105
Aunque me encanta ESDLA, no soy un gran fanático de esos que se saben toda la vida y milagros de Tolkien, de manera que no soy el más indicado para opinar sobre los aciertos o fallos del artículo. Todo lo que puedo decir es que me ha resultado muy interesante leerlo.
2003-10-28 15:40   Belgarion
Gran articulo ¡¡Si señor!!
2003-10-28 12:41   Starhawk
Un artículo magnífico, aunque a mí lo que más me ha gustado ha sido la segunda parte, biografías de Tolkien hay tantas que ya creo estomagan un poco...

Pero la segunda parte es uan verdadera delicia, interesantísimo y desde luego, aclara muchas ideas respecto a la formación del mundo de Tolkien.

Enhorabuena Phil, peaso de articulista.

Queremos más eh?
Saludos
2003-10-27 21:23   Adambar
Muy muy interesante, ameno y hecho con gusto .Se nota la mano de Phil, siempre acertado y directo.
" Sin duda un placer para los ojos "

Un saludo.
2003-10-27 19:24   Cyric
Muy buen artículo.
Me ha encantado y me ha ayudado a conocer un poco mejor de donde proviene el estilo de Tolkien, a conocer su obra y sus fuentes de inspiración (consciente o inconscientemente).
2003-10-27 19:22   Galadriel*
Estimado Phil:

Me postro a tus pies.


Atentamente,

Gala.
2003-10-27 18:50   Lilibel
Excelente artículo, rara vez uno encuentra algo así....
2003-10-27 16:11   yarhel
Un artículo magnífico. Lo que más me ha gustado, el análisis de las fuentes de Tolkien y el origen de muchas de las ideas y mitos del mundo que creó. Completo y fascinante. Enhorabuena.
2003-10-27 15:22   iarsang
Impresionante.
Un pedazo de artículo. Un análisis muy detallado. Había oído siempre mencionar la influencia del catolicismo en la obra de Tolkien pero nunca la había visto tan bien presentada y argumentada; al margen de estar de acuerdo o no en todas las semejanzas planteadas.
Enhorabuena y gracias por este artículo.