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Reseña: El Orden Estelar I

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[ Entrevista con Ediciones Robel ] [ Introducción a El Orden Estelar ]
[ El Orden Estelar I ] [ Los bolsilibros ] [ La reaparición de Asimov CF ]




El Orden Estelar I,
de A. Thorkent

Portada:
Luis Royo

Editorial:
Ediciones Robel
(2.003)


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A. Thorkent

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Por Rafael Martín, Abril 2.004

   Conocía la existencia de los libros de a duro, pero, para ser sincero, nunca me dio por su búsqueda y captura en las librería de viejo. Tan solo hará unos tres años que, a través de la base bibliográfica de Cyberdark, supe que A. Thorkent era el seudónimo de Ángel Torres Quesada, del cual hacía unos cuantos años había leído La trilogía de las islas. Todo esto viene por querer dejar constancia de que, hasta hace poco, no conocía la serie El Orden Estelar. No pertenezco a la generación de lectores de los libros de a duro, no tanto por edad, sino más bien por desconocimiento y cierta falta de conexión; pero me acerco por primera vez a la lectura de esta serie con el respeto que merece uno de los pocos maestros de este género en nuestro país.

   Las space opera de los años treinta y principios de los cuarenta, con autores como Murray Leinster o Edmond Hamilton, fueron la evasión que cada semana buscaban miles de norteamericanos en las revistas pulp. En España habrá que esperar a la década de los cincuenta para ver la aparición de las novelitas de a duro con Los luchadores del espacio; después vinieron muchas más. Esta edición masiva y continuada durante más de treinta años dio lugar a centenares de títulos de autores que, por razones comerciales, escribían bajo seudónimos anglófilos. Entre ellas destacan los de El Orden Estelar. Así pues, A. Thorquent, uno de los avatares literarios de Torres Quesada, escribió para disfrute de los que gustan de aventuras en el espacio profundo, con imperios estelares, damas en apuros entre crueles mercenarios, naves espaciales y sus valerosos capitanes y siempre, mucha, mucha "caña".

   La novelas de El Orden Estelar fueron publicadas originalmente en la colección La conquista del espacio, desde 1970 a 1985, perteneciente a la extinguida Bruguera. La editorial las fue editando sin orden cronológico, pero las aventuras se situaban dentro del mismo universo. Ediciones Robel, bajo la supervisión del autor, está realizando una edición renovada en función de la propia cronología histórica de la serie. Así, en el primer volumen de El Orden Estelar, nos encontramos con Rebeldes en Dangha y Los brujos de Lero; las dos narran historias que se desarrollan en las postrimerías del Imperio Galáctico, aunque fueron editadas por Bruguera en los números 127 y 98 de su colección, tras editar algunos números que narraban sucesos posteriores.

Rebeldes en Dhanga

   Una buena introducción al ambiente militar y espacial de A. Thorkent. En ella asistimos al derrumbe del decadente Imperio que sólo se mantiene gracias a su fuerza militar. En los momentos de su caída, la historia se desarrolla como una sublevación menor en un planeta lejano; pero éste se convertirá en el centro de codicias personales. Allí es destinado Gresh, un joven militar, cuyos afanes de lealtad al Imperio, así como la honra por la memoria de su familia, serán puestos en liza por la libertad de un pueblo oprimido.

Los brujos de Lero

   Cyborgs y humanos con extraños poderes se enfrentan en Lero, una de las últimas fronteras del Imperio, donde siempre se impone la ley del más fuerte, que es lo mismo que decir la ley de Arh Manara, Señor de la Guerra. Hasta allí llega Burt, un terrestre, que sin quererlo se encontrará metido de lleno entre las ansias de poder de unos y la supervivencia de otros. Unas aparentes coincidencias decidirán el destino de todos.

   En ambos casos, suponen el reflejo de los acontecimientos que barren los miles de planetas que forman el entramado galáctico de la humanidad, donde los burócratas y sicarios del emperador campean a sus anchas, exprimiendo hasta las últimas gotas de libertad.

   Sin menosprecio alguno, puedo decir que los bolsilibros son literatura de clase B, pero, en realidad, para muchos especialistas en literatura mainstream todo el fantástico es clase B. Con más exactitud los aficionados al género hablamos de pulp, que, además de servir para referirnos a las citadas revistas norteamericanas de los años treinta, designa a novelas y relatos en las que el estilo queda subordinado a la función más pragmática del entretenimiento, lo cual se nota en todos los sentidos. Pues eso mismo, una buena terapia para asegurar el carpe diem en los momentos de desánimo y recuperar el rumbo. Ahora bien, el consabido planteamiento, nudo y desenlace, así como los personajes, son tan ligeros de equipaje unos, como planos los otros; esto no le quita mérito, siempre y cuando sepamos el propósito de la lectura que tenemos entre las manos.

   En la gran Hispacon de Getafe pude escuchar, entre las sonrisas de deleite del público asistente, a Torres Quesada. Entre jugosos comentarios, incluidos chascarrillos con los aires refrescantes de su Cádiz natal, presentó la obra de más de una década de producción dedicada a entretener a lectores que buscaban las estrellas en los quioscos. En la charla dejó constancia del gran esfuerzo por sacar adelante la edición completa de El Orden Estelar. Ediciones Robel está al quite realizando una labor casi histórica dentro del género en España. Con una edición cuidada y a un precio muy asequible, nos colocan ante la dura tarea de aligerar el monedero, pues su compra se hace atractiva, para unos, por motivos sentimentales, para otros por coleccionismo y, en la mayoría de los casos, para tener unos momentos de "marcha espacial".

 

© 2004 Rafael Martín, Abril 2.004 para cYbErDaRk.NeT
Prohibida la reproducción sin permiso expreso del autor

 

2004-09-18 21:28   frodo280
Muy buena la critica del autor.
Como Iro Solo, yo leia las novelitas de Bruguera donde salian las historias de Thorkent, con sus personajes favoritos Alice Copper y Adan Vilagran. Luego llegue a leer sus 2 libros cortos que salieron en la revista Nueva Dimension, dioses de Drule y Dioses de Kherle. Las continuaciones Dioses de la Esfera y Dioses de la Guerra, nunca las llegue a encontrar.
Ya con la seria de las Islas, se nota la madurez de su escritura. Veremos si se encuenta esta recopiliacion de los cuentos de la Orden en mis latitudes.
2004-08-15 00:19   Iro Solo
Mis felicitaciones al autor de este artículo.
Yo leía a A. Thorkent (muchos años después conocería su verdadero nombre) a principios de los 80, pero también a otros autores que publicaban en aquellas colecciones de bolsillo y que no debemos olvidar (uno de mis favoritos era Glenn Parrish).
Entonces yo era un chaval de 15 o 16 años y cada semana esperaba, ansioso, el momento de acudir al kiosco para lanzarme de cabeza a una nueva aventura galáctica... ¡qué buenos momentos me hicieron pasar!.
Ahora, después de más de 20 años como lector de novelas de "serie A", he reencontrado, gracias a ediciones Robel, la serie del Orden Estelar. Y, por motivos sentimentales, por coleccionismo y por tener unos momentos de "marcha espacial", me he apuntado a la colección.